MUSEOS. Museo Gyula Kosice: misterios hidráulicos, cinéticos y lumínicos

Por: Simón Ignacio Martínez
signacio.martinezm@gmail.com


El Museo Kosice es la institución dedicada a preservar y difundir en Argentina y en el mundo la obra del artista plástico de vanguardia Gyula Kosice. La puerta de su discreta fachada sobre la calle Humahuaca (Ciudad Autónoma de Buenos Aires) se abre cada vez que un grupo aguarda a que lo atiendan para una visita guiada, los días lunes, martes, miércoles o viernes; varias veces chicos de jardines infantiles y escuelas primarias o medias. Y es que mucho del museo invita al juego y a la participación, conjugando el arte, la ciencia y la tecnología. Mantiene, en su mayoría, todo el montaje de las obras tal cual las dispuso el artista en vida, salvo algún cambio circunstancial o necesario, y las seis salas que distribuyen espacialmente las etapas de producción del creador tienen un sentido temático. Ya al entrar te transportás a otro universo, a cargo de Max Pérez Fallik y Milca Ronzoni, coordinador y colaboradora del espacio, respectivamente. Ambos recibieron a Expertos en Arte FD Magazine y ofrecieron una entrevista.



Salas del Museo Kosice

EeA: ¿Qué se planteó el museo al momento de su creación? 

MF: El museo se creó teniendo como base el taller histórico del artista, que fue llenando gradualmente. Aunque hubo un evidente deseo expositivo, lo pedagógico estuvo siempre en sintonía con nuestra visión. Kosice disfrutaba de recibir a los chicos, fue el primer público que tuvo. De allí a que lo lúdico también se incluyera en nuestro trabajo como una propuesta educativa desde el museo, algo que podría llamarse la práctica del descubrimiento. En este momento queremos reformar la propuesta narrativa, precisamente, para ofrecer nuevos discursos y lecturas.

EeA: ¿Cómo distribuyen las obras en las salas?

MR: Tenemos seis salas. En la primera está Röyi, que es la primera escultura que hizo Kosice, algo totalmente innovador en su momento en Argentina, que ni la consideraron en un principio como obra de arte y lo tomamos más por ahí como un invento de libre manipulación para el público. Esta idea la vamos hilando con las otras salas. En la sala de la luz ya se incorporan otras tecnologías y otros tipos de luces, desde el neón hasta el led, con sus propios diseños en el color e intensidad. Pero las led son las que están más incorporadas. Por ejemplo, cuando vienen los chicos ya esto lo tienen incluido en su vocabulario. Ahí en más, sigue la sala hidrocinética, recordando que Kosice fue el primer artista en usar agua para una obra de arte. A los chicos les interesa mucho cómo decidía la forma en que se movía el agua y los cambios de color en la luz.

EeA: ¿Cómo conserva el museo la obra del artista?

MR: Cada tanto se cambian lámparas y agua y realizamos tareas de limpieza normales en sus obras. Las que son en bronce, por ejemplo, o cualquier tipo de metal, no requieren de tanto mantenimiento. Las lumínicas tampoco son complicadas de mantener; si ya no anda una luz, se cambia. Lo mismo pasa con las que tienen agua, pero en ellas depende mucho del problema. Si es grave y no lo podemos atender nosotros, llamamos a una persona especializada o al último asistente que trabajó con el artista. Pero en general el mantenimiento es constante y, en su mayoría, sencillo.

EeA: Y cada obra está ubicada en el espacio de acuerdo a una temática 

MR: No hay ningún guion curatorial en cuanto a cronología. Más que nada es por temática. En la primera sala, por decir, está lo que es arte madí y los comienzos del artista; la segunda contiene obras lumínicas agrupadas, lo mismo la sala hidrocinética. En la central prima el criterio del espacio. La única que se cambió por completo fue la sala de la Ciudad Hidroespacial, que era la más pequeña y va a ser el futuro archivo. Esa obra sí fue intervenida porque le agregamos algunas otras que tenía Kosice en su casa.


Hidrocinetismo

EeA: ¿El museo ha resignificado la obra de Kosice o ha intervenido en nuevas lecturas de su arte?

MF: Estamos en movimiento constante, continuo, que es parte de la identidad de la obra que exponemos y del propio artista. Sí creemos en que las nuevas generaciones por sí solas también le dan nuevas lecturas a lo que ven; hay una realidad visual que es otra, que ha educado diferente. En ese sentido también nos entendemos como museo vivo, además que no es posible desarrollar nuevas interpretaciones sin que haya pasado un buen lapso de tiempo. Kosice produjo hasta hace dos años.

EeA: ¿Existen trabajos internos de investigación sobre las líneas artísticas que desarrolló Kosice, por ejemplo, el arte madí y la hidrocinética?

MF: Nosotros llevamos a cabo trabajos colaborativos con institutos, universidades y museos del mundo. Albergamos una gran cantidad de material, no solo relacionado con Kosice. Existen fotos de relaciones intelectuales del siglo XX y personalidades de todas partes del mundo. El archivo es realmente muy grande. Pero a modo interno aún no hemos elaborado trabajos de investigación, somos una institución chica.

EeA: ¿Cuáles son las prioridades del museo y qué dificultades han tenido a lo largo de los años? 

MF: La prioridad es hallar mecanismos de autofinanciación. El museo es una institución sin fines de lucro y no cuenta con apoyo público ni privado. Se mantiene con venta de entradas, visitas de jardines de infantes, secundarias y grupos en general. En nuestra página web aparece toda la información necesaria para quien quiera conocernos. Pero el desafío se mantiene: diversificar las fuentes de ingreso. También queremos fortalecer nuestra oferta educativa y formativa, lo que permitiría una propuesta más moderna y facilitaría la conservación de las obras.

EeA: ¿A cuáles púbicos apuntan?

MF: Público amplio. Desde chicos hasta personas mayores. Sin orientación, aunque el público principal sean niños y jóvenes.

Max Fallik atendiendo una visita guiada en el Museo Kosice


EeA: ¿Manejan estrategias para atraer nuevos públicos?

MR: El museo siempre se manejó bajo ciertos horarios. Cuando él (Kosice) estaba vivo, abría solo los viernes en la mañana y la promoción era directa entre los docentes que se pasaban el dato. Aquí se entiende que Kosice estaba muy interesado en los chicos desde los inicios del museo. Cuando murió, se abrieron otros días, pero la mayor estrategia de promoción continúa siendo de parte de los docentes de forma directa, entre ellos. Claro, hay gente que repite todos los años. Entonces sí, hacemos difusión, pero por ahí no es tanta para el nivel de respuesta que tenemos. La Noche de los Museos ayuda mucho también porque nos permite abrir en otro horario y mucha gente nueva que viene ya le queda en la cabeza y nos empieza a recomendar.

EeA: ¿Y cómo lo viven los chicos? 

MR: El museo Gyula Kosice abre la perspectiva de lo que es el arte, muestra desde un lugar no convencional el campo de intervención artística. De allí a que proponga un acercamiento a la obra de forma más personal, participativa y cercana. Queremos que el público se permita interactuar con las obras, ver el mundo de Kosice. Esto a los chicos les encanta. 
 
Niños participando de la obra de Kosice

EeA: ¿Quién fue, desde tu experiencia, Gyula? 

MF: Trabajé mucho tiempo junto a él y puedo decir, por encima de lo que se encuentre en cualquier lado, que era un hombre de muchas convicciones, reflexivo, con una personalidad muy fuerte, sumamente rupturista y posicionado con respecto a lo que pensaba. Un creador, sobre todo.

Gyula Kosice y su obra Ciudad Hidroespacial.


EeA: ¿Qué tipo de actividades ofrece el museo y qué proyecciones se estiman a largo plazo? 

MF: Charlas, talleres y encuentros especiales. Queremos fortalecer las bases de mantenimiento del museo, expandir la propuesta educativa y ampliar el público.

EeA: ¿Cómo conociste a Kosice? 

MR: Yo lo admiraba mucho. También soy artista y cuando era chiquita mi mamá me llevó al Bellas Artes y vi una escultura hidrocinética que me abrió totalmente la cabeza. Tendría unos 7 u 8 años. Fue algo mágico. A medida que fui conociendo más de su trabajo, más me gustaba lo que hacía.

EeA: ¿Y qué hacía? 

MR: Aprendiendo sobre él encontré un hilo conductor entre sus obras, y está relacionado con lo que les explicamos a los chicos: que Kosice tenía una cabeza de inventor, y eso lo llevaba continuamente a estar experimentando y buscando cosas nuevas para incorporar en sus obras y generar un impacto, siempre innovando.

Museo Kosice
Humahuaca 4662
C1192, Ciudad Autónoma de Buenos Aires
+5411 4867 1240 (no se reservan turnos de visita telefónicamente)
www.kosice.com.ar
gyula@kosice.com.ar

'Gyula Kosice donó su obra Dos formas para acompañar la misión de la Asociación Civil Dale Vida, protagonistas de la edición de noviembre en el Mes de la Donación Voluntaria de Sangre'


Comentarios